El fabricante se ha volcado completamente en el segmento de la inteligencia artificial, que por precio y volumen es financieramente mucho más rentable
Qué ha pasado. Lo que ha pasado es la IA. El auge de esta industria ha sido de tal magnitud que ha impactado de forma crítica en el ámbito tecnológico y, poco a poco, en el social. Nvidia está en el centro de esta particular revolución, porque la empresa apostó pronto por la capacidad de sus GPUs para usarse como chips de IA y esa apuesta ha tenido recompensa.
Gamers en segundo plano. Tal ha sido la explosión en este campo, que Nvidia ha decidido que lo importante ya no son los gamers, sino los chips de IA para centros de datos. Desde el punto de vista financiero y empresarial, la lógica es aplastante: el margen de beneficio de los chips de IA ronda el 75%, sobre todo gracias a ese control de precios que hace que la empresa pueda poner precios a su gusto gracias a que en la actualidad apenas tiene competencia.

